Esa bendita bilabial

Recientemente he terminado el módulo de doblaje del Master Europeo en Traducción Audiovisual (METAV), impartido por la UAB y, aunque reconozco que me ha encantado, puedo decir que siento cierto alivio (y al tiempo nostalgia) por no tener que seguir contando más de quince veces las sílabas de una determinada frase o fijarme dónde están las pausas o qué gestos hace tal o cual personaje y, claro está, por perder de vista (aunque sea por un tiempo) a esas benditas bilabiales que hacían que me despertase con sudores fríos en medio de la noche. Aunque, he de reconocer que engancha…

El origen del doblaje, se sitúa justo al final de la era del cine mudo, cuando empezaron a comercializarse las primeras películas de cine sonoro y, con ello, surgió el problema de cómo hacer llegar ese producto a un público de una lengua distinta a la del original. En un principio se intentó hacer versiones multilingües en las que eran los mismos actores, los que, con ayuda de las llamadas idiot cards¸ una suerte de antiguo teleprompter, rodaban la misma película en francés, alemán, italiano y español, prácticamente con los mismos escenarios. Ahí quedan para la historia las interpretaciones de Laurel y Hardy, el gordo y el flaco, y lo cómico que resultaban aquellos acentos. Está claro que el invento no les salió demasiado rentable, porque desapareció, en cuanto empezaron a comercializarse las primeras versiones dobladas.

Para saber más sobre los orígenes del doblaje en general y en España en particular, os recomiendo la última entrada del blog de mi compañera Lorena Ruiz, el diccionario traidor. Como bien explica Lorena, el doblaje en España cuenta con una arraigada tradición que, de alguna manera y en sus orígenes, se ha visto impregnada de ciertos tintes políticos.

En realidad, el doblaje no es más que una traducción audible, un “engaño” urdido con el único fin de que un público de una lengua distinta a la original, tenga acceso a dicho producto audiovisual. Esta loable finalidad, que yo no critico ni mucho menos, tiene su propio nicho de mercado que incluiría no sólo a los niños, las personas mayores o a todo aquel que no posee los suficientes conocimientos de la lengua extranjera como para seguir sin problemas el producto original, sino también a muchos (entre los que me incluyo) que entienden el cine como lo que es, la industria del entretenimiento por excelencia y que, por esa razón, en muchas ocasiones prefieren un buen doblaje a la propia versión original.

Aquí estarían también aquellos que afirman que es equiparable a la traducción literaria ya que, de la misma manera que existe un original y una traducción de una novela, en cine existe también una versión original y una doblada.

Bueno, pues yo no estoy muy de acuerdo con esta última afirmación ya que, por un lado, nos estamos dejando la versión subtitulada, que no está disponible en formato escrito y, por otro, nos olvidamos de que con el doblaje se pierden más elementos, si cabe, que en una traducción de cualquier ámbito, incluida la rama literaria, ya que sustituimos una voz por otra, con lo que eso implica en cuestión de grano de voz y en la propia personalidad y forma de interpretar de los actores originales, etc.

Como decía Ortega y Gasset[i] de la traducción de sus propias novelas: “una traducción no es más que el camino hacia el original, una aproximación, no la obra en sí”. Y este es el argumento principal esgrimido por los detractores del doblaje. 

Efectivamente, la versión original es eso, ni más ni menos, el original y una versión doblada, como cualquier otra traducción, es un producto diferente al original que, si bien trata de acercarse al máximo a su referente y de ser lo más fiel posible, inevitablemente viene marcada por un punto de vista distinto, desde el momento en que es interpretada por unos actores diferentes, los actores de doblaje, y se encuentra bajo la supervisión del director de doblaje, que ven el producto original con otro prisma, desde otra perspectiva.

Se puede entender perfectamente que quien, por su conocimiento de la lengua original, tenga acceso a la versión original de una obra, preferirá disfrutar de la película en VO o subtitulada, antes que ver la versión doblada. O no, para gustos los colores pero, este debate VO vs. VD es recurrente y está latente en nuestra sociedad, reavivándose de tanto en cuanto, en especial tras intervenciones como la del exministro de Educación, Ángel Gabilondo[ii], que propuso la reducción, cuando no la supresión, de la versión doblada, con la “sana” intención de mejorar el nivel medio en idiomas del ciudadano de a pié de este país.

No es mi intención en este primer post, la de entrar en este debate, que daría mucho de que hablar, pero os aconsejo la lectura del artículo que, sobre este controvertido asunto, ha publicado Sara Hernández Pozuelo en su blog.

Por todo lo anteriormente expuesto y por otras cuestiones relacionadas con las características propias e inherentes del mercado patrio que seguramente se me escapen, me atrevería a afirmar que el doblaje español que, dicho sea de paso es uno de los mejores del mundo, tiene todavía mucho futuro, ya que siempre necesitaremos doblar películas y no sólo las destinadas al público infantil, como ocurre en otros países de Europa y en Sudamérica.

Ahora, pondré la pelota en vuestro tejado.

¿Cuál es vuestra opinión sobre el doblaje? ¿Qué pensáis sobre el futuro del doblaje en España?

Muchas gracias a todos por leer mi entrada y, claro, ¡por dejar vuestra opinión!


[i] Centro Virtual Cervantes: AISPI. La teoría de la traducción de Ortega. http://cvc.cervantes.es/literatura/aispi/pdf/06/06_245.pdf

[ii] Cadena SER. Noticias. “Gabilondo propone revisar el doblaje para mejorar el nivel de inglés de los españoles”, por Mar Ruiz.07/10/2010.

http://www.cadenaser.com/cultura/articulo/gabilondo-propone-revisar-doblaje-mejorar-nivel-ingles-espanoles/csrcsrpor/20101007csrcsrcul_4/Tes

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14 pensamientos en “Esa bendita bilabial

  1. ¡Hola!
    Muy buen artículo, y me encanta que haya artículos de calidad sobre el doblaje dentro de la marea de artículos desacertados, desinformados e idénticos que inundan la red.
    Yo soy bilingüe español-inglés, entiendo el idioma anglo-sajón a la perfección y puedo nadar entre sus diversos acentos, slangs y argots (incluso jergas técnicas de miles de profesiones), y aun así prefiero ver las películas dobladas (¡oh dios mío! ¡hereje!)… y no solo eso, si no que estudio dirección de cine y me gustaría dedicarme a ello. ¿Por qué me gusta ver las películas dobladas? porque el doblaje no es más que la post-producción de la película, y a pesar de ser bilingüe, mi lengua materna y la que hablo con mis amigos y familia es el Español, ¿por qué narices no iba a ver las películas en español si tengo la opción?… y que nadie se equivoque, que a veces cuando algunos hablan parece que el doblaje es un capricho de los españoles, y quien paga y contrata la industria de doblaje son los propios estudios de cine… Que a veces la gente no sabe que todo director de cine americano sabe perfectamente que su película se va a doblar, y si es inteligente, interviene lo justo si no conoce el idioma. De hecho, como he comentado miles de veces en miles de blogs, menos del 30% de los diálogos que escuchamos en la V.O son del sonido directo del rodaje, la inmensa mayoría de las veces los actores tiene que doblar sus frases en post-producción (un ejemplo que me encanta es la trilogía del señor de los anilos, donde el 95% se dobló en estudio, ¿como se te queda el cuerpo?)

    Ya me estoy alargando XD podría comentar miles de cosas de por qué al doblaje le tiene que quedar mucho tiempo por delante (para TODO el mundo, no solo niños, ancianos, analfabetos, o vagos)… pero en el ámbito puramente artísitco, solo diré una cosa que me revienta cuando oigo o leo comentarios como por ejemplo “¿Sherlock Holmes hablando perfecto castellano? ¡Que aberración!” … A lo que me gusta responder “Claro, porque seguro que Espartaco hablaba perfecto americano”… Si el idioma no es dramáticamente relevante (que puede ser el caso), debería importarnos un pimiento el idioma que se hablase en una pelícual… al igual que debería importarnos un pimiento el actor que interpreta un personaje, si el personaje está bien construido, en el idioma que sea… ¿no se juega con la luz? ¿no se juega con el tiempo? ¿no se juega con las emociones? ¿porque coño no vamos a poder jugar con las personas? ¿qué magia hay en no poder usar la cara de una persona y la voz de otra? El doblaje es una herramienta, una herramienta chula de cojones.

    Al final me pongo pasional XD
    ¡un abrazo!

    • Hola, GABO.

      Muchas gracias a tí por leer mi blog y por tu aportación con un comentario tan interesante que, en gran parte, ayuda a generar debate.

      Estoy contigo en que a la versión doblada en España le queda todavía mucho carrete (por suerte para nosotros, los traductores) y que, tal como comentaba en mi artículo, se trata simplemente de una propuesta más a añadir a la oferta de cine, que no exclusiva ni excluyente.

      Para los que amamos el cine y, además, tenemos la suerte de poder disfrutar tanto de la versión original como de la doblada, es un auténtigo lujo poder elegir entre ambas, según la situación o el momento.

      Personalmente, creo que la oferta de VOSE y VD debería estar más equiparada para que, realmente, se pudiera elegir entre una y otra, sin que el porcentaje de salas de cine que emiten la versión original subtitulada o la doblada al castellano estuviera tan desequilibrado e influyera, a veces de manera determinante, en nuestra decisión final.
      De todas formas, creo que el hecho de ser consumidor de versiones originales (con o sin subtítulos), siempre está rodeado de un cierto halo de snobismo y que, con frecuencia, nos olvidamos que el producto doblado es también toda una obra de arte, fruto del trabajo de muchos profesionales a los que les debemos poder disfrutar del cine desde bien pequeños.

      Nada más, sólo que espero que sigas disfrutando y opinando con mis entradas.
      Otro abrazo para tí,

      Yolanda

      • Estaría genial tener más salas de VOSE (y de VO, sin subtítulos, porque para gustos los colores, y para mi gusto personal, no aguanto los subtítulos… cuando me pongo burro hasta soy más radical contra los subtítulos que el más radical de los detractores del doblaje… Opino que dañan mucho más la obra que el peor de los doblajes, pero ese es otro tema), pero hay que recordar que el cine es negocio, sin recursos no solo no hay películas si no que no hay distribución de las mismas… Y si no hay salas en VOSE no es por capricho, si no porque no son rentables… el que quiera arriesgarse que lo haga, pero tampoco se puede obligar a perder dinero en algo que al final es más capricho para unos pocos snobs que otra cosa. Si no tuviesemos ladrones en lugar de gestores en nuestros gobiernos (que también es otro tema, pero me viene de perlas) sería factible y una magnifica aportación a la cultura el subvencionar salas en VOSE y VO… Pero no está el horno para bollos… ojalá pudiéramos dárnos esos caprichos culturales…

      • Hola, GABO.

        No creo que todos los que consumen VO o VOS sean unos snobs, aunque esa es la idea más extendida, desde luego.

        Estoy de acuerdo en que la copia de una versión subtitulada es más cara que la doblada y que, como en todo, al final lo que interesa es sacar al mercado un producto del que se pueda obtener el máximo de rentabilidad.

        Pero, por otro lado, ¿no crees que la demanda de VO no está cubierta? Creo que hay un nicho de mercado ahí fuera que no se está contemplando y que, si bien no es tan rentable como el que consume VD, sí acudiría a las salas, de tener la posibilidad, a ver versiones originales (con o sin subtítulos, ese es otro tema).

        Todavía hay muchas ciudades en España en las que el espectador, directamente, no cuenta con la posibilidad de ver versiones originales porque, sencillamente, no hay salas que las proyecten.

        Un abrazo y que tengas buen día.
        Yolanda

      • No hombre no!
        No digo que todos los que consuman VOSE y VO sean snobs! A mi me gusta consumir VO de vez en cuando también (aunque pensándolo mejor, sí que soy algo snob XD)… Lo que yo decía es que ahora mismo, y por experiencia propia claro, lo cual no prueba nada, veo que la gran mayoría de esa pequea minoría que exige VOSE son snobs.
        Y tampoco me refería a que una cinta subtitulada fuese más cara, ahora con la digitalización eso va a ser historia… si no que incluso en los más grandes cines de VOSE de grandes ciudades con muchas personas como Madrid y Barcelona se suelen ver a 5, 6… 10 personas como mucho en cada sesión… y eso no es un negocio rentable… claro que ir al cine en sí se está conviertiendo en un lujo (¿otra vez? no se… soy joven para recordar el ir a pasar la tarde entera al cine y estar en varias sesiones pagando una sola entrada…)

        ¿Tendría que haber más salas con VOSE? por supuesto, pero si no se puede, no se puede… y si tan desquiciadamente quiere alguna gente ver una película en el cine en VOSE, tendrá que buscar la ciudad más cercana… una putada, pero es lo que hay… no pueden pretender que una industria esté al servicio de ellos… una industria tiene que estar al servicio de una mayoría, y a cuantos más recursos tenga, a más gente podrá cubrir.

      • Hola, GABO.

        Interesante debate 😉
        Yo también soy consumidora tanto de VD como VOS…

        Imagino que ahora, con la digitalización de las obras audiovisuales cambiará un poco el tema pero, hasta ahora, la copia de cada versión subtitulada salía más cara que la copia de la versión doblada, por el hecho de que cada vez había que “incrustar” literalmente los subtítulos con láser en la película.

        En fin que, como bien dices, no debemos olvidarnos que la industria del cine es la industria del entretenimiento por excelencia y, como tal, debe de llegar al mayor número de público posible.

        Hasta otra y ¡que tengas buen día!
        Yolanda

  2. Gracias por compartirlo conmigo.Te deseo lo mejor ,aunque ya sabemos que destacas en todo lo q haces .
    un fuerte abrazo y sigue tan genial.
    Sofia

  3. Hola, Yolanda:

    ¡Bravo por tu primera entrada! Me encanta que estas reflexiones salgan a la luz y haga que volvamos a replantearnos temas tan controvertidos como el que en su día sacó a la luz Ángel Gabilondo.

    Yo también consumo mucho material en versión original (especialmente, en francés) y no porque desprecie la versión doblada, es más, el doblaje en España es de muy buena calidad si lo comparamos con otros países. Además, ha mejorado en los últimos años a pasos de gigante, solo hay que ver el vídeo que has colgado de la película Casablanca para darse cuenta de esto. ¡Esa bendita bilabial, Humphrey Bogart!

    Muchas gracias otra vez por incluirme en tu primera entrada, ¡todo un honor!.

    Un abrazo, compi.

    Lorena Ruiz

    • Hola, Lorena:

      Gracias a ti por tu comentario. Yo también espero seguir disfrutando de los artículos de El diccionario traidor.
      Tienes toda la razón. Precisamente este fragmento de Casablanca, no es el mejor ejemplo de un doblaje (ni ajuste) perfectos pero, precisamente es en estos casos, donde podemos apreciar y valorar mejor lo mucho que hemos avanzado en cuanto a producción de versiones dobladas se refiere.

      Un abrazo, Lorena.
      Nos vamos leyendo.

      Yolanda

  4. yo también hice el MTAV hace ya algunos años y recuerdo los dolores de cabeza que me provocaba el ajuste. Con la diferencia de que yo no le cogí tanto el gustillo. Al final me he hecho más subtituladora, qué le vamos a hacer. 🙂
    El doblaje está muy arraigado en España y creo que seguirá estándolo. Reconozco que soy de las que prefieren la VOS, aunque eso se debe más a mi cinefilia galopante que a otros motivos, y por lo tanto me parece bien que quien quiera ver una película como simple entretenimiento y no tenga ganas de leer subtítulos o no entienda el idioma original prefiera verla doblada. Al final, creo que lo importante es que se nos dé la posibilidad de elegir y podamos decidir cómo queremos ver una película.
    Te felicito por tu primera entrada. Ha sido muy interesante y estoy segura de que también lo serán las siguientes. Mucha suerte con la andadura de este blog.

    • Muchas gracias por tu comentario y por los ánimos, Irene.

      Estoy contigo en que cada uno debe poder ser libre de elegir cómo prefiere consumir el producto audiovisual y, por desgracia, en España la proporción de salas que proyectan películas en VOSE no es equiparable a las que ofrecen la versión doblada.
      Creo que este es un tema que puede dar mucho de qué hablar, por lo que intentaré tratarlo en próximos post.

      Un abrazo y ¡gracias por seguir mi blog!.
      Yolanda

  5. Un tema muy polémico ciertamente. Desde el punto de vista de alguien que prefiere siempre las VO (esa soy yo 🙂 aunque sean subtituladas si no comprendo el idioma, el doblaje es en parte una reinterpretación de la obra original.
    No obstante, sin duda alguna el doblaje tiene muchísimo futuro, principalmente en España donde no se entendería el cine sin doblaje y que, además, como dices, tiene una industria de doblaje de alta calidad y tradición.
    Gracias por compartir este artículo y felicidades por tu nuevo blog de parte de Maria y de mi misma.

    • Muchas gracias por vuestro comentario, Anna y María.

      Yo también soy de las que prefiere la VO frente a la versión doblada pero, como decía, hay que reconocer que en España es una industria muy fuerte que, aemás de dar trabajo a mucha gente, mueve mucho dinero. Por no hablar de que se consigue un producto realmente de calidad…

      Un abrazo,
      Yolanda

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